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Apendicitis: cómo empieza el dolor y cuándo hay que ir a urgencias

El dolor de apendicitis casi nunca se queda quieto: empieza en el ombligo y baja a la derecha. Qué señales hacen pensar en ella, qué reviso en consulta y en qué momento hay que ir a urgencias.

Consulta de cirugía general en un consultorio

El dolor que empieza en el ombligo y se va a la derecha

La apendicitis es la inflamación del apéndice, una estructura pequeña que sale del inicio del intestino grueso. El síntoma que más se recuerda es el dolor, pero no siempre se presenta como en los libros. Mucha gente lo describe primero como una molestia alrededor del ombligo, difusa, que con las horas se va moviendo hacia la parte baja del lado derecho del abdomen. Ese cambio de lugar es una de las pistas que más me ayudan en consulta.

También aparece la sensación de que no quieres comer, náuseas o vómito, y a veces fiebre baja. Hay quien siente el vientre "duro" o le molesta caminar, toser o ir en el carro por los baches. Otros llegan con un dolor que no saben ubicar bien, sobre todo adultos mayores, personas embarazadas o pacientes que toman medicamentos para el dolor de forma frecuente. En ellos el cuadro puede ser más callado y aun así hay que revisarlos.

El apéndice no está siempre en el mismo sitio. Puede estar más arriba, más abajo o detrás del ciego, y eso cambia la zona donde duele. Por eso no me quedo solo con "me duele del lado derecho": pregunto cómo empezó, si ha cambiado, qué lo empeora y si hay otros síntomas.

Qué reviso en consulta y qué otros cuadros se parecen

Lo primero es escuchar la historia completa. Me interesa el momento en que comenzó, si el dolor era al principio cerca del ombligo, si se movió, si has tenido vómito, fiebre o falta de apetito. También pregunto por cirugías previas, medicamentos y, en mujeres en edad fértil, la posibilidad de embarazo, porque hay otros cuadros que se parecen.

Después viene la exploración física. Palpo el abdomen con cuidado, empiezo por la zona que no duele y dejo al final el punto de mayor molestia. Reviso si hay defensa muscular, si el dolor aumenta al soltar la mano (lo que llamamos rebote) o si duele al toser. Esos signos no confirman nada por sí solos, pero junto con el relato orientan mucho.

No todo dolor en la parte baja derecha es apendicitis. En mujeres puede ser un quiste ovárico, una infección pélvica o un embarazo ectópico; en cualquier persona, una infección urinaria, una hernia o un problema intestinal. Esa es la razón por la que pregunto síntomas urinarios, cambios del intestino, sangrados o antecedentes ginecológicos.

Según el caso pido estudios de sangre y una imagen, como ultrasonido o tomografía. No se piden en automático: depende de la edad, del tiempo de evolución y de si el diagnóstico no está claro. En algunas personas la observación con reevaluación en pocas horas dice más que una imagen tomada demasiado pronto.

El médico explica con un modelo anatómico durante la consulta

Qué puedes hacer mientras buscas valoración

Si el dolor es fuerte, va en aumento o te impide caminar derecho, no esperes a que se pase. Lo más prudente es acudir a urgencias. Mientras te trasladas, evita comer o beber algo pesado. En urgencias te van a preguntar la hora del último alimento y eso puede influir en la atención.

Tampoco tomes analgésicos, antibióticos ni laxantes por tu cuenta con la idea de aguantar. Los analgésicos pueden quitar la molestia y hacer que el cuadro parezca más leve, y los laxantes o enemas no tienen ningún papel aquí. Si ya tomaste algo, díselo al médico que te valore; esa información es útil.

Hay quien prueba con té, con reposo o con una bolsa de agua caliente. No recomiendo ninguna de esas medidas para un dolor abdominal que no sabes explicar. El calor puede aliviar una molestia muscular, pero no cambia una inflamación del apéndice. Si el dolor te despierta de noche, te hace sudar o se acompaña de vómito repetido, la valoración no debe esperar.

Cuándo es una urgencia y qué se busca evitar

Los signos de alarma son dolor intenso y continuo en la parte baja del lado derecho, fiebre, vómito que no cede, abdomen duro o muy sensible al tocarlo, y dificultad para caminar o incorporarte. Si aparece cualquiera de ellos, hay que ir a urgencias o llamar al 911 si el traslado no es seguro. En personas mayores o con defensas bajas, a veces el único dato es confusión o malestar general.

La apendicitis no tratada puede perforarse y provocar peritonitis, que es una infección grave de la cavidad abdominal. Te lo digo para que sepas por qué no conviene "esperar a ver si se quita". Cuando se confirma, el cirujano valora si hace falta operar; en muchos casos la apendicitis aguda se resuelve con cirugía, con frecuencia por laparoscopía.

La recuperación depende de si se operó a tiempo, de la técnica y de cada persona. Después de una cirugía por apendicitis suele haber indicaciones sobre heridas, alimentación y actividad, y esas indicaciones se dan caso por caso. Si te operaron y aparece fiebre, el dolor aumenta o sale líquido por la herida, hay que revisarlo pronto. Si el dolor no cede, se repite o tienes dudas, vale la pena revisarlo con un cirujano general. Una valoración a tiempo puede evitar complicaciones y también aclarar si el cuadro es otra cosa.

Otras preguntas

¿Puedo tener apendicitis sin fiebre?

Sí. La fiebre puede aparecer después o no presentarse, sobre todo al inicio. La falta de fiebre no descarta la apendicitis.

¿El dolor siempre baja al lado derecho?

El patrón clásico es empezar en el ombligo y moverse a la parte baja derecha. Hay apéndices en otras posiciones y el dolor puede sentirse arriba, abajo o cerca de la espalda. Por eso importa cómo evoluciona.

¿Puedo tomar algo para el dolor antes de ir al médico?

Mejor no automedicarte. Un analgésico puede tapar los síntomas y retrasar la valoración. Si ya lo tomaste, avísale al médico.

¿Qué estudios se hacen para confirmar apendicitis?

El médico valora el relato y la exploración. Según el caso puede pedir estudios de sangre y una imagen, como ultrasonido o tomografía. No siempre se necesitan todos.

Información general para pacientes. No sustituye una consulta médica. En una emergencia llama al 911.