¿Cuánto dura una prótesis de rodilla o cadera y cómo saber si hay que cambiarla?
Qué hace que una prótesis de cadera o rodilla empiece a fallar, cómo distinguir el dolor esperado del que no lo es y qué revisa el ortopedista para decidir si conviene cambiarla.

Qué es la prótesis y por qué con los años se puede aflojar
Una prótesis de rodilla o de cadera cambia las superficies que ya están gastadas por metal y plástico. En la rodilla se colocan piezas en el fémur, en la tibia y casi siempre en la rótula; en la cadera se cambia la cabeza del fémur y se recubre la cavidad donde gira. Todo eso se fija al hueso, unas veces con cemento y otras dejando que el hueso crezca sobre una superficie porosa.
Con los años esas piezas trabajan. El plástico se desgasta poco a poco y las partículas que suelta irritan el hueso que rodea la prótesis, que empieza a retraerse. Cuando el hueso cede, la prótesis deja de estar firme, se mueve y aparece el dolor. Ese es el aflojamiento, y es la razón más común por la que una prótesis se tiene que revisar.
También puede pasar que la prótesis siga bien pegada pero quedó mal alineada, que un componente se haya desgastado más que el otro o que una bacteria se haya alojado en ella. Son problemas distintos y se tratan distinto, así que en consulta lo primero que aclaro es cuál de todos es el tuyo.
El dolor que regresa después de años de estar bien
Una prótesis que funciona te deja caminar sin pensar en ella. Si durante años hiciste vida normal y de pronto empieza a doler, ese cambio sí conviene revisarlo. Lo mismo si el dolor aparece al apoyar el peso, al subir escaleras o al levantarte de una silla, y si se acompaña de una sensación de que la rodilla o la cadera se mueve raro.
Hay señales que apuntan más a infección: fiebre, escalofríos, enrojecimiento o calor en la zona, y una herida que supura líquido aunque haya pasado mucho tiempo de la cirugía. Con eso no se espera, hay que ir a urgencias.
Otras veces la prótesis está bien y lo que duele es otra cosa: la espalda, un nervio, un tendón o la articulación del otro lado. Por eso la revisión empieza escuchando cuándo comenzó el dolor, cómo es y qué lo dispara. Un dolor nuevo no siempre significa que la prótesis esté fallando.

Por qué se afloja o se infecta una prótesis
Hay factores que dependen de ti y se pueden trabajar antes de una cirugía: el peso, el azúcar en sangre, el tabaco, una infección activa en otra parte del cuerpo. Cuando llega alguien con una prótesis infectada, casi siempre vale la pena revisar esos puntos porque influyen en cómo responde el cuerpo.
Las bacterias pueden llegar al implante durante la cirugía o mucho después, por la sangre, desde una infección en la piel, en los dientes o en las vías urinarias. Por eso conviene atender pronto esas infecciones y avisar al dentista o al urólogo que tienes una prótesis puesta.
El desgaste depende del peso de la persona, de la actividad que hace, de cómo quedó alineada la prótesis y del material. Correr, saltar o cargar peso de forma repetida aceleran el desgaste del plástico. Caminar, nadar y la bici fija suelen convivir bien con una prótesis.
Qué reviso en consulta cuando duele una prótesis
Empiezo por verte caminar. La forma de la marcha, si cojeas, si necesitas bastón, cómo te sientas y te levantas dice mucho. Después reviso el movimiento de la articulación, si hay inflamación, calor, puntos dolorosos y si la pierna está alineada.
Las radiografías son el siguiente paso. En ellas se ve si la prótesis cambió de posición respecto a placas anteriores, si hay zonas donde el hueso se está retrayendo alrededor del implante o si apareció una línea oscura que antes no estaba. A veces se piden otras imágenes si la radiografía no aclara el problema.
Si sospecho infección, pido estudios de sangre (velocidad de sedimentación, proteína C reactiva, conteo de glóbulos blancos) y, según el caso, una punción para cultivar el líquido de la articulación. Con eso se define si es aflojamiento, infección o las dos cosas, y se plantea el plan: desde seguir vigilando hasta cambiar solo una pieza o toda la prótesis.
Si tienes radiografías de años anteriores, llévalas. Comparar las placas viejas con las nuevas aclara mucho el diagnóstico.
Cuándo ir a urgencias y cuándo agendar una revisión tranquila
Ve a urgencias si tienes fiebre con la articulación caliente y roja, si la herida supura, si de repente no puedes apoyar la pierna, si la cadera se salió y quedaste con la pierna girada y más corta, o si el dolor es tan fuerte que no te deja dormir. Eso no se espera al día siguiente.
Para todo lo demás, una revisión con calma sirve. Si llevas semanas con dolor que va en aumento, si dejaste de caminar las mismas distancias que antes, o si ya te dijeron que "tu prótesis se ve bien" pero tú sigues con molestia, conviene una valoración con un ortopedista que maneje reemplazos articulares. Muchas prótesis se pueden seguir vigilando; otras necesitan revisión, y entre más temprano se detecta un aflojamiento o una infección, más opciones hay de resolverlo bien.
Otras preguntas
¿Se puede cambiar solo una parte de la prótesis?
A veces sí. Si el problema está en el plástico desgastado y los componentes metálicos siguen bien fijos, se puede cambiar esa pieza y dejar el resto. Cuando el aflojamiento o la infección ya tocaron el hueso, lo más seguro suele ser cambiar la prótesis completa. Se decide con las radiografías y los estudios.
¿La cirugía de revisión es más pesada que la primera?
Sí, casi siempre. Suele ser más larga, con más cuidado al caminar y apoyo parcial al principio. La recuperación se arma según lo que se encontró durante la cirugía y según cómo estés de fuerza y movimiento antes de operarte.
¿Puedo hacer ejercicio con una prótesis puesta?
Caminar, nadar, bici fija y elíptica conviven bien con una prótesis. Correr, saltar y cargar peso de forma repetida desgastan más rápido el plástico. Si vas a empezar un deporte nuevo, coméntalo para ajustar la carga.
¿Una infección dental puede afectar mi prótesis?
Sí. Las bacterias de una infección dental, de la piel o de las vías urinarias pueden llegar por la sangre hasta la prótesis. Atiéndelas pronto y avisa que tienes un implante. Sobre antibióticos antes de procedimientos dentales, coméntalo con tu ortopedista y con tu dentista, porque la decisión se toma caso por caso.
Información general para pacientes. No sustituye una consulta médica. En una emergencia llama al 911.
