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Medikal

Dolor abdominal agudo: cuándo sí debes ir a urgencias

Cuándo un dolor abdominal puede esperar y cuándo hay que ir a urgencias, qué señales me hacen pensar en algo grave y qué reviso en consulta para encontrar la causa.

Consulta de cirugía general en un consultorio

Qué es el dolor abdominal agudo y por qué no todo es emergencia

El dolor abdominal agudo aparece de repente o crece en horas. El malestar leve que llevas semanas aguantando es otra cosa. Puede venir de la vesícula, el apéndice, el estómago, el intestino, una hernia o de partes que no son del abdomen, como el riñón o el corazón. Por eso el mismo síntoma puede significar cosas muy distintas según dónde esté, cómo se sienta y qué lo acompañe.

En consulta lo primero que hago es aterrizar el dato: cuándo empezó, si fue de golpe, dónde duele, si se mueve, si has vomitado, si hay fiebre, si puedes pasar gases o ir al baño, si has tenido cirugías. Esa historia suele orientar mucho. El examen físico del abdomen también cuenta, porque hay zonas y maniobras que me dicen si hay irritación del peritoneo y conviene actuar rápido.

Señales para ir a urgencias sin esperar

Hay un grupo de señales que no se manejan en casa. Si el dolor es muy intenso y no te deja caminar o moverte, si el abdomen se siente duro como tabla, si duele al tocarlo o al soltarlo, si aparece después de un golpe, si hay vómito con sangre o heces negras, si te falta el aire, si sudas frío y te mareas, o si el dolor viene con fiebre y no puedes pasar gases ni evacuar, ve a urgencias. En esos casos llama al 911 o pide que te lleven.

También hay que ir si el dolor del pecho baja al abdomen, si estás embarazada y tienes dolor o sangrado, o si el dolor está en el costado con fiebre o sangre en la orina. No intentes quitarte el dolor con medicamentos que tengas en casa antes de que te valoren, porque pueden tapar lo que el médico necesita ver.

La apendicitis, la colecistitis y una hernia atorada pueden empezar como un dolor que parece pasajero. El orden en que aparecen los síntomas ayuda, pero no siempre es claro. Si tienes dudas y el dolor va en aumento, la valoración oportuna evita complicaciones.

El médico explica con un modelo anatómico durante la consulta

Qué reviso en consulta cuando el dolor no es de urgencia

Cuando el dolor es intermitente o ya pasó el momento más fuerte, la consulta me sirve para ordenar la historia. Te pregunto por la comida, por el horario, por la relación con el baño, por episodios previos, por medicamentos que tomas y por cirugías. Reviso el abdomen con calma y busco hernias, puntos dolorosos, cicatrices y datos de reflujo. Según lo que encuentro, puedo pedir un ultrasonido, análisis de sangre o valorar si necesitas otra evaluación.

En mi práctica de laparoscopía gastrointestinal avanzada, parte del trabajo es decidir cuándo una molestia necesita estudio y cuándo puede observarse. La cirugía no es el primer paso para todo dolor abdominal. Si hay una piedra en la vesícula que da síntomas repetidos, una hernia que crece o un apéndice inflamado, la valoración quirúrgica tiene sentido. Si el dolor es por estreñimiento, reflujo o una infección leve, el camino puede ser otro.

Mientras decides qué hacer, lo que sí ayuda

Si el dolor es leve y ya tienes una cita, ayuda anotar cuándo empezó, qué comiste antes, si mejora al moverte o al evacuar, y qué tan intenso es en una escala del 1 al 10. Esa libreta vale oro porque la memoria falla y el dolor cambia de lugar. Toma agua si toleras, evita comidas muy grasosas y no te automediques con antibióticos ni con calmantes fuertes.

Si el dolor se intensifica, aparece fiebre, vómito que no cede o el abdomen se pone duro, deja de esperar la cita y acude a urgencias. Lo mismo si estás embarazada, si eres adulto mayor o si tienes una enfermedad crónica que te hace más vulnerable. En esos grupos el margen para observar en casa es más corto.

Cuándo conviene revisarlo con un especialista

Busca valoración con un cirujano general si tienes dolor abdominal que se repite en el mismo sitio, si te han dicho que tienes piedras en la vesícula y las molestias te limitan, si notas un bulto que crece o duele al hacer esfuerzo, o si después de una cirugía aparece dolor con distensión, vómito o estreñimiento. También si el dolor cambia de carácter y ya no sabes si es digestivo o de otra parte.

Una consulta bien hecha puede evitar estudios innecesarios y también evitar que se pase algo que sí requiere cirugía. En la Ciudad de México atiendo estos problemas en consulta, con evaluación preoperatoria y seguimiento posquirúrgico cuando hace falta. Si el dolor es fuerte, constante o viene con las señales que describí, ve a urgencias.

Otras preguntas

¿Puedo tomar un analgésico antes de ir a urgencias?

Mejor no, si puedes evitarlo. Los calmantes pueden cambiar el examen y ocultar datos. Si ya lo tomaste, díselo al médico.

¿Todo dolor abdominal fuerte necesita cirugía?

No. Hay causas digestivas, ginecológicas y de otros órganos. La valoración define si necesitas un cirujano, un gastroenterólogo u otro especialista.

¿Qué estudio conviene pedir primero?

No hay uno para todos. El interrogatorio y la exploración deciden si hace falta ultrasonido, laboratorio o valoración urgente. Evita pedir estudios por tu cuenta antes de la consulta.

¿Cuándo un dolor leve debe revisarse?

Si se repite en el mismo sitio, te despierta por la noche, viene con reflujo, diarrea o estreñimiento, o notas un bulto, conviene una consulta para orientar el estudio.

Información general para pacientes. No sustituye una consulta médica. En una emergencia llama al 911.