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Medikal

¿Duele el injerto de cabello? Qué se siente en cada etapa

El injerto capilar se hace con anestesia local, así que durante la sesión sientes presión y jaloneo, no cortes. Te explico qué se siente en cada momento y cuáles molestias de los primeros días sí hay que revisar.

Paciente mexicano de espaldas en un consultorio, con una mano en la coronilla; el médico, del que solo se ven las manos, señala un modelo de cuero cabelludo sobre el escritorio.

Qué se siente cuando te ponen la anestesia

Lo primero que aclaro en consulta es que el injerto capilar se hace con anestesia local. Con la zona dormida no sientes el corte ni la extracción de los folículos. Lo que sí sientes es el momento en que se aplica la anestesia, y para casi todos esa es la parte más incómoda del día.

La anestesia se pone con aplicaciones pequeñas y repetidas en la nuca y en la zona donde van a quedar los injertos. Cada una se siente como un piquete breve, parecido al del dentista pero más superficial. Entre una y otra pasan segundos. A los pocos minutos la piel se adormece y lo que llega después son sensaciones de presión y jaloneo.

Cada persona lo siente distinto: hay pacientes que se quedan dormidos a media sesión y otros que piden pausas cada hora.

La sesión dura horas y el cansancio pesa más que el dolor

Con la zona dormida, la gente describe presión y jaloneo cuando se van tomando los folículos, y de fondo la vibración del instrumento. Algunos lo escuchan de cerca, otros sienten cosquilleo en la frente o en la nuca. Casi nadie habla de dolor punzante, y cuando aparece se avisa y se refuerza la anestesia.

Una sesión de injerto dura varias horas, a veces casi todo el día, y ahí el cansancio pesa más que otra cosa. La postura boca abajo o boca arriba por ratos largos agarrota el cuello, da sed y dan ganas de ir al baño. Por eso les digo que lleguen bien descansados, que coman algo antes y que pidan moverse si lo necesitan. Una pausa de cinco minutos no arruina nada.

Hay dos zonas donde casi todos piden un refuerzo: la línea de la nuca y el área frontal, que es piel con mucha sensibilidad. Se pide y se aplica más anestesia, no tiene caso aguantarse.

La noche siguiente y el día después

Al terminar, la zona está inflamada y el efecto de la anestesia se va poco a poco. Las primeras horas suelen ser tranquilas. La noche del procedimiento y el día siguiente aparecen molestias que la gente describe como ardor, hormigueo, tirantez en la frente o sensación de casco. La nuca se siente adolorida, como después de cargar algo pesado.

También es esperado que la frente y los párpados se hinchen un poco, y que el cuero cabelludo amanezca sensible al roce. Dormir semisentado las primeras noches y usar la banda o la almohada que te indiquen ayuda a que la inflamación baje. Si tu médico te dejó un analgésico, tómalo como te lo indicó y no por tu cuenta.

Te pido que no toques los injertos, que no te rasques y que no te laves la cabeza antes de la fecha que te toca. Una uña curiosa el día dos puede llevarse injertos que ya estaban colocados.

Primer plano de las manos del médico con un modelo de cuero cabelludo y la mano del paciente cerca de la nuca.

Cuándo el dolor deja de ser normal y hay que revisarse

Hay molestias esperadas y hay señales que no deben pasar de largo. Si el dolor va en aumento en lugar de bajar después del tercer o cuarto día, si aparece fiebre, si la zona se pone roja, caliente o empieza a salir líquido con mal olor, hay que revisarlo ese mismo día.

También amerita revisión una inflamación que crece rápido, un hematoma grande que se extiende, o dolor en el pecho, dificultad para respirar o ronchas en el cuerpo. Esos últimos son datos de una reacción a algún medicamento y no se resuelven en casa: se va a urgencias o se llama al 911 sin esperar la siguiente cita.

Fuera de eso, la mayoría de las molestias se acomodan solas en la primera semana, cuando baja la inflamación y el cuero cabelludo empieza a soltar las costras.

Tengo miedo al dolor, ¿qué hago con eso?

Muchos llegan con la pregunta y con cara de querer salir corriendo cuando escuchan que la sesión dura varias horas, y es normal. Cuando reviso a un paciente que viene por miedo, le explico paso por paso qué va a sentir y en qué momento, y acordamos una seña para que pida pausa o más anestesia cuando lo necesite.

La ansiedad suele pesar más que el dolor. Un paciente tenso siente más, aprieta la mandíbula, se mueve, y eso alarga la sesión. Si sabes que te pones muy nervioso, dilo desde la valoración. Hay maneras de ayudarte a estar más cómodo y de organizar el trabajo en bloques.

Y si después de escucharlo sigues sin querer hacerlo, es una respuesta válida. El injerto no es una urgencia. Se puede pensar y decidir después. Para resolver la duda de si duele, que un especialista te revise, te explique la técnica que usaría en tu caso y te diga qué esperar según tu piel y tu tipo de alopecia; los videos de internet no ven tu cuero cabelludo.

Otras preguntas

¿Puedo comer antes del injerto de cabello?

Sí, conviene llegar desayunado y bien hidratado. Solo te pido avisar si tomas algún medicamento, sobre todo anticoagulantes o algo para dolor, porque eso se ajusta antes de la fecha.

¿Cuánto dura el injerto capilar?

Depende de cuántos injertos se necesiten y de la técnica. En la valoración, ya con tu caso revisado, te digo cuántas horas conviene apartar ese día.

¿Puedo trabajar al día siguiente?

Si tu trabajo es de escritorio y no implica sol, polvo ni esfuerzo físico, muchas personas sí pueden. Si trabajas al aire libre o cargas cosas, conviene dejar más días de descanso.

¿Se me va a caer el pelo injertado?

En las primeras semanas es común que el tallo se caiga; el folículo se queda y después vuelve a crecer. En la consulta te explico cómo va a evolucionar tu caso en los primeros meses para que no te asustes.

Información general para pacientes. No sustituye una consulta médica. En una emergencia llama al 911.