Ir al contenido
Medikal

¿Qué estudios y revisiones necesitas cada año si tienes diabetes?

Qué revisa un internista en la consulta anual del paciente con diabetes, qué estudios valen la pena y por qué la lista no es igual para todos. También las señales que no pueden esperar al próximo año.

Internista de espaldas muestra un reporte de laboratorio sin texto a un paciente con diabetes; sobre el escritorio hay un baumanómetro.

Qué reviso en una consulta anual de diabetes

Cuando alguien llega con diabetes a mi consulta, la primera vez hacemos un repaso completo y de ahí armamos un plan. En las revisiones de cada año el punto es otro: ver cómo va aguantando el cuerpo el paso del tiempo con la glucosa alta y detectar temprano lo que todavía no da síntomas.

Hay cosas que reviso con las manos y con los ojos, sin necesidad de estudios. Los pies, por ejemplo: les busco callos, grietas, uñas encarnadas, zonas donde la piel se ve distinta y sobre todo la sensibilidad, porque la diabetes puede dormir los nervios de los pies poco a poco y una ampolla que no duele termina en úlcera. También peso, cintura y presión arterial, que en la mayoría de mis pacientes camina junto con la diabetes.

Reviso además cómo va el corazón. Pregunto por dolor en el pecho al hacer esfuerzo, falta de aire, palpitaciones, hinchazón de los tobillos. El electrocardiograma lo hago en consulta cuando hay síntomas, cuando la presión lleva años descontrolada o cuando hay otros factores que me hacen querer ver el trazo ese mismo día.

La parte que a veces se queda fuera es la conversación: cómo te sientes, si te levantas más veces a orinar, si ves borroso al final del día, si amaneces con la boca seca, si has bajado de peso sin proponértelo. Esos detalles que parecen menores orientan mucho y no salen en ningún estudio.

Los estudios que valen la pena y qué dicen de ti

La hemoglobina glucosilada es el estudio central. Mide el promedio de azúcar de los últimos meses, así que un día bueno no la engaña ni un fin de semana de fiesta la arruina.

Para el riñón pido creatinina y un cálculo que sale de ella, más un estudio de orina donde se busca albúmina. Así se detecta a tiempo el daño renal, que es callado durante años. El perfil de lípidos, con colesterol y triglicéridos, importa porque la diabetes y los problemas de grasa en la sangre se juntan y castigan las arterias.

No en todos hace falta lo mismo. Si llevas poco tiempo con diabetes, si tu control ha sido estable y no tienes síntomas, la lista es más corta. Cuando hay años de glucosa alta, hipertensión de vieja data o ya sabes que traes el riñón tocado, la revisión se aprieta y agregamos cosas como el fondo de ojo con oftalmología o un estudio del corazón con esfuerzo. Eso lo decido contigo en el consultorio, viendo tu caso.

Médico de espaldas coloca un baumanómetro en el brazo de un paciente con diabetes durante la consulta anual.

Cada cuánto, y por qué el calendario no es igual para todos

Una persona con diabetes estable, sin complicaciones y con estudios en orden suele verse cada seis meses o una vez al año, y aprovechamos para repetir la glucosilada, la función renal y los lípidos. A alguien que acaba de empezar un tratamiento, que trae cifras lejos de la meta o que está en ajuste, lo veo cada tres meses o más seguido, según lo que vayamos encontrando.

La presión arterial tiene su propio ritmo. Si está bien controlada, una revisión cada pocos meses basta. Cuando está brincando, o cambió tu vida (subiste de peso, dejaste de dormir bien, entraste a un trabajo con más estrés), conviene medirla en casa y traer la libreta a consulta; esa hoja dice más que una sola cifra tomada con prisa.

El peso también se mide, aunque la báscula no te guste. Y la cintura importa: la grasa que se acumula alrededor de los órganos, la que se asocia a resistencia a la insulina, no se ve en el número de kilos. Cuando alguien baja grasa abdominal, casi siempre los estudios mejoran sin que hayamos tocado nada más.

Y algo que repito seguido: los estudios no se piden por rutina ciega. Cada uno tiene que servir para tomar una decisión. Si un resultado no va a cambiar lo que vamos a hacer, mejor no gastar tu dinero ni tu tiempo.

Cuándo no esperar a la revisión del año

Hay situaciones en las que el calendario no importa. El dolor en el pecho que aprieta, que se corre al brazo o a la mandíbula, la falta de aire en reposo, la sudoración fría: eso es urgencias o llamada al 911, sin pasar por el consultorio.

En diabetes, una herida en el pie que no mejora en dos o tres días, que se pone negra, que huele mal o que tiene pus necesita revisión pronta. Pasa lo mismo con la visión que se nubla de un momento a otro, con el vómito que no para junto con azúcar muy alta y con la sed extrema, mucha orina y confusión. Y si notas debilidad de un lado del cuerpo, la boca torcida o que no puedes hablar bien, llama al 911 de inmediato.

Otras señales no son de urgencia pero sí piden adelantar la cita: hormigueo en los pies, ardor al caminar, infecciones de orina repetidas, infecciones en la piel que regresan, cansancio que no se explica, bajones de peso sin querer.

Si tienes diabetes o hipertensión y llevas más de un año sin una revisión completa, vale la pena sentarte con un internista a repasar tus estudios y tus síntomas con calma. Aquí en Ciudad Victoria atiendo ese tipo de seguimiento, y si algo de lo que te describí te está pasando, la consulta es el lugar para aclararlo.

Otras preguntas

¿Puedo llevar estudios que ya me hice en otro laboratorio?

Claro. Llévalos impresos o en el celular, con la fecha de cada uno. Si están recientes me sirven mucho; si tienen más de un año, probablemente convenga repetir alguno. Así evitamos gastos de más.

¿Necesito ir en ayunas a la consulta?

Para la consulta en sí no hace falta. Si vas a hacerte estudios el mismo día, pregunta antes cómo prepararte, porque algunos requieren ayuno y otros no. La mayoría de las revisiones de diabetes se pueden hacer sin ayuno.

Si me siento bien y mi azúcar sale normal, ¿debo seguir yendo cada año?

Sí. La diabetes y la presión alta pasan años sin dar síntomas, y justo por eso se revisan. Un buen resultado confirma que el plan va por buen camino y que podemos espaciar algunos estudios; la cita anual sigue en pie.

¿La revisión de los pies me la puede hacer otro especialista?

Puede hacerla un podólogo o personal de enfermería entrenado. En consulta la hago yo y te enseño a revisarte en casa entre visitas, porque los problemas del pie diabético casi siempre empiezan por algo que se pudo ver a tiempo.

Información general para pacientes. No sustituye una consulta médica. En una emergencia llama al 911.